La Cámara de Diputados provincial aprobó la Declaración de Impacto Ambiental para el bloque ubicado en el sur mendocino. El programa prevé el uso de tecnología avanzada para evaluar las salmueras profundas.
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La Legislatura de Mendoza otorgó la sanción final a la ratificación de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) para el proyecto minero “Don Luis y Otro”, habilitando formalmente el inicio de las tareas de exploración de litio en la provincia.
Con 36 votos a favor en la Cámara de Diputados (y tras contar con el aval previo del Senado), el expediente completó un proceso de evaluación técnica y ambiental que se extendió durante casi dos años, cumpliendo con las exigencias de la normativa minera local.
El área de estudio comprende una superficie de más de 234.000 hectáreas ubicadas en el sistema de Salinas del Diamante, abarcando territorio de los departamentos de San Rafael y Malargüe.
El desarrollo del proyecto está a cargo de un consorcio conformado por la firma local El Jarillar (histórica operadora de sales en la zona), Eduardo Piñero, Cordillera Ventures S.A. y la compañía australiana Ampere Lithium, que asumirá la conducción técnica.
El programa de trabajo se estructurará en dos fases: una primera etapa de reconocimiento geológico superficial y estudios geofísicos para mapear el subsuelo utilizando los caminos existentes, y una segunda etapa que contempla perforaciones de entre 90 y 600 metros de profundidad.
El objetivo es determinar la presencia y concentración real de litio en las salmueras profundas, proyectando a futuro la aplicación de métodos de Extracción Directa de Litio (DLE) para minimizar el impacto ambiental.
La estrategia de Mendoza para diversificar su matriz productiva y ampliar el conocimiento de los recursos de su subsuelo anotó un hito institucional definitivo. La Cámara de Diputados provincial convirtió en ley la ratificación de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) para el proyecto “Don Luis y Otro”, autorizando el inicio formal de las campañas de exploración orientadas a la localización de litio en el sur del territorio mendocino.
El dictamen legislativo cosechó una sólida mayoría de 36 votos afirmativos frente a solo 4 negativos, lo que replicó el respaldo que la iniciativa ya había obtenido en la Cámara de Senadores.
De esta manera, el bloque exploratorio, emplazado sobre el sistema de Salinas del Diamante en los límites entre San Rafael y Malargüe, queda plenamente habilitado para ingresar en su fase operativa de terreno.
El expediente llegó al recinto parlamentario tras sortear un circuito de revisión técnica de casi veinticuatro meses, supervisado por más de nueve organismos públicos especializados. El proceso incluyó, además, dos audiencias públicas sectoriales y visitas técnicas al yacimiento, lo que garantizó los mecanismos de participación ciudadana y el libre acceso a la información.
Alianza empresaria y delimitación de la zona
El proyecto unifica un total de 26 expedientes mineros consolidados sobre una superficie total de 234.256 hectáreas.
El consorcio a cargo del desarrollo combina la experiencia territorial de la firma mendocina El Jarillar S.A. (operadora tradicional de la cuenca en la obtención de sales industriales superficiales) con Eduardo Piñero, Cordillera Ventures S.A. y el soporte de capital de la firma de origen australiano Ampere Lithium.
A diferencia de la actividad histórica de la zona, concentrada en la obtención de sal común en superficie, la hipótesis de este nuevo programa apunta a un cambio de escala.
Los técnicos buscan certificar la existencia de reservorios de salmueras ricas en litio confinadas a profundidades significativas dentro de la cuenca, evaluando su viabilidad económica para los próximos años.
Dos etapas operativas para conocer el subsuelo
El programa de trabajo autorizado por las autoridades mendocinas se ejecutará de forma secuencial para mitigar la huella sobre el terreno.
La primera fase consistirá en un reconocimiento geológico de superficie respaldado por métodos de geofísica magnetotelúrica. Esta metodología mide la resistividad eléctrica del subsuelo para identificar, de manera tridimensional, la presencia de fluidos subterráneos.
Para cumplir con esta etapa se dispondrán estaciones de medición que utilizarán exclusivamente los caminos ya existentes en la zona, evitando la apertura de nuevas trazas viales.
Sujeto a los resultados que arroje esta primera fase, el proyecto avanzará hacia la etapa de perforación. Los pozos exploratorios tendrán profundidades variables que oscilarán entre los 90 y los 600 metros.
Para el diseño de las operaciones se seleccionaron sistemas específicos como la rotación por aire reverso —que minimiza el consumo de agua en las etapas iniciales— y la perforación diamantina, utilizada para extraer testigos de roca y estudiar la estructura interna del terreno.
A través de estas labores, el equipo de geólogos medirá variables clave como la porosidad y el comportamiento de las salmueras, realizando ensayos de bombeo continuo para extraer muestras representativas que definan el grado de concentración del recurso en la cuenca.
Ventajas competitivas y Extracción Directa (DLE)
Tras conocerse la aprobación legislativa, la ministra de Energía y Ambiente de Mendoza, Jimena Latorre, remarcó la importancia del paso dado al calificar a las sales con litio como un recurso estratégico e indispensable para la transición energética global y el desarrollo tecnológico.
La funcionaria ponderó la rigurosidad de los controles ambientales implementados y la transparencia del proceso institucional que culminó en la ratificación por ley de la DIA.
Un aspecto central del proyecto Don Luis es la restricción impuesta por el entorno normativo y ambiental de la provincia. Debido a las características hídricas de la región, los futuros esquemas de producción no contemplan el uso de piletas de evaporación convencionales, técnica habitual en otros salares andinos.
En su lugar, el diseño técnico se orienta hacia tecnologías de Extracción Directa de Litio (DLE, por sus siglas en inglés).
Este enfoque permite separar el compuesto de interés en cuestión de horas y reinyectar de inmediato la salmuera remanente al acuífero de origen. Esta característica es evaluada por los analistas sectoriales como una ventaja competitiva clave para Mendoza, lo que posiciona sus proyectos en sintonía con las demandas internacionales de un mercado global que exige cadenas de suministro con un estándar ambiental óptimo y una baja huella hídrica.
