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El litio se convirtió en uno de los sectores con mayor presencia dentro del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). De los 12 proyectos mineros aprobados hasta mediados de julio de 2026, seis están vinculados con este mineral y concentran inversiones estimadas entre US$5.700 millones y US$6.400 millones.
Las iniciativas son Rincón, Hombre Muerto Oeste, Fénix Fase 1B, la ampliación de Cauchari-Olaroz, Sal de Oro Fase 2 y la expansión de Tres Quebradas. En conjunto, podrían aportar 182.500 toneladas anuales de capacidad, unas 2,6 veces la producción argentina de 2024. Sin embargo, los proyectos atraviesan etapas diferentes y comenzarán a operar en distintos momentos.
Rincón, de Rio Tinto, es el de mayor escala y prevé iniciar su producción comercial en 2028. Otros desarrollos todavía deben completar obras, permisos, estudios o períodos de puesta en marcha.
El potencial exportador es considerable: la Argentina vendió litio por US$905 millones en 2025 y las proyecciones oficiales estiman exportaciones superiores a US$5.800 millones en 2030. No obstante, el resultado dependerá de los plazos de ejecución, la velocidad de crecimiento de cada planta y la evolución de los precios internacionales, que continúan expuestos a una posible sobreoferta global de litio durante los próximos años.
En el mapa de las grandes inversiones que el Gobierno busca activar, el litio no es el sector que más dólares concentra, pero sí uno de los que más a menudo aparece. De cada dos proyectos mineros aprobados por el Comité Evaluador del RIGI, uno apunta a extraer o procesar este mineral en los salares de Salta, Jujuy y Catamarca.
Hasta mediados de julio de 2026, el Comité Evaluador había aprobado 21 iniciativas por una inversión comprometida de US$46.700 millones, según informó el ministro de Economía, Luis Caputo. De ese universo, 12 proyectos correspondían al sector minero y seis estaban vinculados con el litio.
El litio en el RIGI, en números
Las iniciativas son Rincón, Hombre Muerto Oeste, Fénix Fase 1B, la ampliación de Cauchari-Olaroz, Sal de Oro Fase 2 y la expansión de Tres Quebradas.
Por cantidad, el litio representa el 50% de los proyectos mineros admitidos por el Comité y el 28,6% del total del RIGI. Su participación es menor cuando se mide por inversión: según se consideren los desembolsos totales anunciados, el capital comprometido dentro del país o los activos computables para el régimen, los seis proyectos reúnen entre US$5.700 millones y US$6.400 millones.
Rincón, ubicado en Salta, es el desarrollo de mayor escala. La compañía declaró una inversión total de US$2.744 millones, de los cuales US$2.299 millones corresponden a activos computables dentro del régimen. La Resolución 735/2025 del Ministerio de Economía aprobó una capacidad de 53.000 toneladas anuales de carbonato de litio grado batería, con potencial para alcanzar las 60.000 toneladas a mediano o largo plazo. El proyecto utilizará extracción directa de litio, una tecnología que busca separar el mineral de la salmuera sin depender exclusivamente de grandes períodos de evaporación.
Rio Tinto comenzó las obras de expansión y prevé obtener la primera producción comercial en 2028, seguida por un incremento gradual durante unos tres años. Como el complejo ya dispone de una planta inicial de 3.000 toneladas, el aporte adicional neto sería de entre 50.000 y 57.000 toneladas.
Hombre Muerto Oeste, operado por Galan Lithium en Catamarca, fue incorporado al régimen con una inversión de US$292 millones mediante la Resolución 1271/2025. El plan aprobado contempla una capacidad de 12.000 toneladas anuales de carbonato de litio equivalente. La empresa completó en marzo de 2026 las principales obras de la primera fase y avanzó hacia la puesta en marcha de una operación basada inicialmente en cloruro de litio. La resolución fija el 31 de diciembre de 2029 como fecha límite para cumplir la inversión mínima comprometida, un plazo que muestra la distancia que puede existir entre adhesión, construcción y operación plena.
Fénix Fase 1B, también ubicado en Catamarca y controlado por Rio Tinto, contempla una inversión de US$530 millones y ahora agregará 9.500 toneladas anuales a una operación preexistente. La Resolución 431/2026 establece expresamente que los beneficios del RIGI solo alcanzan a la producción adicional y no a la capacidad que la mina ya tenía instalada. Las obras incluyen nuevas plantas de adsorción y carbonato, pozos, tuberías e infraestructura energética.
En Jujuy, la ampliación de Cauchari-Olaroz, con una inversión de US$1.241 millones, busca sumar 45.000 toneladas anuales a las 40.000 toneladas de capacidad instalada. El proyecto contempla nuevos pozos de salmuera, pozas de evaporación, una planta comercial y un módulo inicial de 5.000 toneladas. La empresa todavía debe avanzar con estudios, permisos y planificación detallada.
Con una inversión de US$845 millones, Sal de Oro Fase 2, de la surcoreana POSCO, incorporaría otras 23.000 toneladas anuales de carbonato de litio en el Salar del Hombre Muerto. El complejo ya cuenta con una planta de hidróxido de litio en General Güemes, Salta, con una capacidad informada de 25.000 toneladas anuales.

La expansión de Tres Quebradas, controlada por Zijin Mining y operada por Liex en Catamarca, proyecta sumar 40.000 toneladas y elevar la capacidad total del complejo desde 20.000 hasta 60.000 toneladas anuales con una inversión de US$709 millones
¿Se espera un salto en producción y exportaciones?
La Secretaría de Minería calculó que la Argentina produjo unas 71.000 toneladas LCE en 2024. Frente a esa base, las 182.500 toneladas vinculadas con el RIGI equivalen a aproximadamente 2,6 veces la producción anual del país.
La comparación permite dimensionar el potencial, pero no constituye una previsión para un año concreto. Las plantas ingresarán en operación en momentos distintos, tendrán períodos de puesta en marcha y podrían producir por debajo de su capacidad nominal durante los primeros ejercicios.
La Argentina exportó litio por US$905 millones durante 2025, un máximo histórico y cerca del 15% de las ventas externas mineras. En 2024, los despachos habían alcanzado US$645 millones. Las proyecciones oficiales de la Secretaría de Minería estiman que las exportaciones argentinas de litio podrían superar los US$5.800 millones en 2030 y acercarse a US$11.000 millones hacia 2035.
El impacto de los precios y su volatilidad
El precio internacional continúa siendo la principal variable externa. El informe oficial sobre el mercado del litio calculó que el carbonato promedió cerca de US$12.400 por tonelada en 2024, una caída de aproximadamente 69% frente al año anterior.

Durante 2026, los precios mostraron una recuperación. Fastmarkets registró valores de entre US$20.000 y US$21.500 para el carbonato grado batería destinado a China, Japón y Corea hacia fines de junio. La mejora no eliminó el riesgo de sobreoferta. S&P Global Commodity Insights proyectó para 2026 una demanda global de 1,48 millones de toneladas LCE frente a una oferta de 1,58 millones, con un excedente cercano a 109.000 toneladas.
