La Universidad Nacional de Tucumán (UNT) lidera un proyecto de cooperación con universidades brasileñas y el Centro de Investigación y Desarrollo en Materiales Avanzados y Almacenamiento de Energía de Jujuy (CIDMEJu), para reemplazar electrolitos líquidos por sólidos. Esta innovación busca eliminar riesgos de inflamabilidad y posicionar al NOA en la cadena de valor tecnológica del litio.
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Alianza regional: la UNT y Brasil desarrollan tecnología de baterías de estado sólido para mejorar la seguridad del almacenamiento

La Universidad Nacional de Tucumán (UNT) lidera un proyecto de cooperación con universidades brasileñas y el Centro de Investigación y Desarrollo en Materiales Avanzados y Almacenamiento de Energía de Jujuy (CIDMEJu), para reemplazar electrolitos líquidos por sólidos. Esta innovación busca eliminar riesgos de inflamabilidad y posicionar al NOA en la cadena de valor tecnológica del litio.

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La Universidad Nacional de Tucumán (UNT) y la Universidad Nacional de Jujuy (UNJu), a través del Centro de Investigación y Desarrollo en Materiales Avanzados y Almacenamiento de Energía de Jujuy (CIDMEJu), consolidaron una alianza estratégica con las universidades federales de Amazonas y Sergipe (Brasil) para el desarrollo de baterías de litio en estado sólido. 

El proyecto, que se encuentra en fase de investigación aplicada y movilidad académica, busca resolver uno de los mayores desafíos de la industria: la seguridad térmica.

A diferencia de las baterías convencionales, que utilizan electrolitos líquidos inflamables, esta tecnología emplea materiales sólidos que reducen drásticamente el riesgo de incendios y explosiones. 

Para la región, este avance representa un salto cualitativo, pasando de la producción de materia prima a la generación de conocimiento científico y tecnológico con impacto directo en la movilidad eléctrica y el almacenamiento estacionario.

 

El desarrollo de la industria del litio en el Cono Sur atraviesa una etapa de transición: el desafío ya no es solo la producción eficiente de carbonato de litio en los salares, sino la capacidad de capturar valor mediante la innovación tecnológica. En este escenario, la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) se posicionó como un actor central a través de un convenio de cooperación internacional con instituciones de Brasil para el desarrollo de baterías de litio más seguras y eficientes.

El proyecto, que articula capacidades de la UNT, la Universidad Nacional de Jujuy (UNJu) —mediante el Centro de Investigación y Desarrollo en Materiales Avanzados y Almacenamiento de Energía de Jujuy (CIDMEJu)— y las universidades federales brasileñas de Amazonas y Sergipe, se enfoca específicamente en la tecnología de estado sólido.

El fin de la inflamabilidad: el rol del electrolito sólido

Las baterías de ion-litio que dominan el mercado actual utilizan un electrolito líquido compuesto por sales de litio disueltas en solventes orgánicos. Si bien son altamente eficientes, estos líquidos son inflamables y presentan riesgos de fuga térmica (thermal runaway) ante perforaciones o sobrecalentamientos.

La investigación conjunta apunta a sustituir este componente por un electrolito sólido. “La principal innovación radica en la estabilidad del material”, explican desde el ámbito académico. Al ser sólidos, estos materiales no solo eliminan el riesgo de incendio, sino que también permiten una mayor densidad energética, lo que se traduce en baterías más livianas y con mayor autonomía para vehículos eléctricos.

 

 

Cooperación científica y desarrollo regional

El acuerdo no se limita al trabajo de laboratorio, sino que fomenta una red de movilidad académica. Recientemente, el físico Yurimiler Leyet Ruiz, director del Laboratorio de Investigación en Materiales de la Universidad Federal de Amazonas, visitó la UNT para profundizar las líneas de síntesis de componentes y pruebas experimentales.

Esta sinergia es clave por dos motivos estratégicos:

  1. Escala regional: Brasil posee una industria automotriz consolidada y una creciente demanda de almacenamiento energético, mientras que el NOA argentino cuenta con el recurso y centros de investigación especializados como el CIDMEJu en Palpalá.
  2. Soberanía tecnológica: el desarrollo de propiedad intelectual local permite que la región no dependa exclusivamente de patentes asiáticas o norteamericanas en la etapa de fabricación de celdas.

 

El camino hacia el prototipo

Aunque la tecnología de estado sólido se encuentra aún en fases de optimización a nivel global para alcanzar una producción masiva de bajo costo, los avances en el NOA y Brasil marcan un precedente en la región andina. El proceso incluye desde la síntesis química de los materiales hasta la conformación de capas delgadas que actúan como separadores y conductores iónicos.

Para los decisores públicos y el sector privado, este tipo de alianzas institucionales representa la base de los futuros encadenamientos productivos. La posibilidad de fabricar componentes de baterías en provincias como Tucumán o Jujuy transformaría el perfil exportador del país, sumando valor agregado al recurso mineral extraído de la Puna.

Para los decisores públicos y el sector privado, este tipo de alianzas institucionales representa la base de los futuros encadenamientos productivos.

Desafíos y proyecciones

El horizonte para estas baterías es prometedor, especialmente en sectores donde la seguridad es crítica, como el transporte público eléctrico y los sistemas de respaldo para redes de energías renovables. Sin embargo, la transición del laboratorio a la planta piloto requiere de una inversión sostenida en infraestructura científica y una normativa que incentive la transferencia tecnológica desde las universidades hacia las empresas del sector energético.

La colaboración entre Argentina y Brasil en esta materia refuerza la idea de un bloque regional capaz de discutir no solo el precio del litio, sino también los estándares de seguridad y eficiencia que regirán la energía del futuro.

Escrito por Romina Modini