• Buscá todo sobre el litio en Argentina
Cierre 2025: el litio consolida su lugar como eje de la nueva minería argentina

Cierre 2025: el litio consolida su lugar como eje de la nueva minería argentina

El cierre de 2025 marcó un punto de inflexión para la minería argentina. Mientras el oro y la plata profundizaron su caída, el litio se consolidó como uno de los principales motores del sector, impulsando el crecimiento del Índice de Producción Industrial Minero y reforzando el cambio de matriz productiva hacia los minerales críticos.

Si solo tenés un minuto

El último trimestre de 2025 confirmó una transformación estructural en la minería argentina. Los datos del INDEC muestran que el crecimiento del sector ya no se explica por los metales tradicionales, sino por el avance del litio y, en paralelo, de los hidrocarburos no convencionales.

La extracción de litio fue el rubro de mayor expansión del año, con aumentos interanuales cercanos al 42%, compensando la fuerte caída de la minería metalífera, especialmente de oro y plata. Este desempeño posicionó al litio como uno de los principales aportantes al IPI minero.

De cara a 2026, el escenario es claro: el litio dejó de ser una promesa y se consolidó como eje central de la nueva minería argentina, alineada con la transición energética y la demanda global de minerales críticos.

El último trimestre de 2025 confirmó un cambio estructural en la minería argentina. Mientras la producción de oro y plata mostró una fuerte contracción, el litio se consolidó como uno de los principales motores del sector, acompañado por el crecimiento sostenido de los hidrocarburos no convencionales en Vaca Muerta. Los datos oficiales del INDEC reflejan una transformación que ya no es una proyección futura, sino una realidad productiva.

Según el Índice de Producción Industrial Minero (IPI Minero), la actividad cerró octubre de 2025 con una suba interanual del 3,7% y un crecimiento acumulado del 3,3% en los primeros diez meses del año. Detrás de ese número general conviven dinámicas muy diferentes: la expansión de los minerales críticos, con el litio a la cabeza, y el retroceso de la minería metalífera tradicional.

El litio, protagonista del cierre del año

Dentro del segmento de minerales no metalíferos y rocas de aplicación, la extracción de minerales destinados a la fabricación de productos químicos —categoría que incluye principalmente carbonato y cloruro de litio— fue el rubro de mayor crecimiento durante el último tramo de 2025.

En el cierre del año, esta actividad registró un aumento interanual cercano al 42%, con un índice que casi cuadruplicó los niveles de 2016. El litio se convirtió así en el principal aportante al crecimiento del IPI minero, compensando la caída de otros segmentos y consolidando su peso estratégico dentro de la matriz minera nacional.

El desempeño no se limitó al litio. La producción de sal, estrechamente vinculada al desarrollo de proyectos de litio y a nuevas tecnologías como la extracción directa (DLE), mostró también un crecimiento significativo hacia el final de 2025. A esto se sumó la recuperación de la extracción de rocas ornamentales, impulsada por la demanda del sector de la construcción.

Vaca Muerta y la energía no convencional, el otro gran pilar

El bloque de extracción de petróleo crudo y gas natural mantuvo su tendencia positiva en el último trimestre del año, impulsado casi exclusivamente por el shale oil. La producción de petróleo registró un crecimiento interanual de dos dígitos, mientras que el gas natural y los servicios de apoyo mostraron caídas.

Este comportamiento refuerza una coincidencia clave: tanto en energía como en minería, el crecimiento argentino se apoya cada vez más en recursos no convencionales y en minerales críticos vinculados a la transición energética.

La contracara: caída de la minería metalífera

En contraste, la minería metalífera cerró 2025 con uno de sus peores desempeños en décadas. La producción de oro y plata mostró caídas interanuales significativas, explicadas por el agotamiento de reservas de alta ley, el aumento de costos operativos y la falta de nuevos proyectos de gran escala en etapa productiva.

El retroceso de estos metales tradicionales no responde a una coyuntura puntual, sino a un proceso de maduración de yacimientos que viene profundizándose en los últimos años y que quedó en evidencia durante el último trimestre de 2025.

Un cambio de matriz que define el rumbo

Los datos del cierre de 2025 confirman que la minería argentina atraviesa una profunda reconfiguración. El litio dejó de ser un complemento para convertirse en un eje central del sector, tanto por su peso en los indicadores productivos como por su rol estratégico en la transición energética global.

De cara a 2026, el desafío no pasa solo por sostener los niveles de crecimiento, sino por acelerar las inversiones, ampliar la capacidad productiva y avanzar en tecnologías que permitan una extracción más eficiente y sustentable. El último trimestre de 2025 dejó una señal clara: el futuro de la minería argentina ya no se explica por el oro y la plata, sino por el litio y los minerales críticos que demanda la nueva economía energética.

Escrito por Redacción LitioArgentina