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En Susques, referentes de comunidades de la Puna jujeña participan de un programa de formación orientado a fortalecer el liderazgo local y la gestión comunitaria en un contexto de crecimiento de la minería del litio.
La propuesta combina capacitación presencial, trabajo territorial y mentorías, con el objetivo de acompañar procesos de desarrollo desde una mirada participativa y sostenible.
Liderazgo comunitario en un territorio en transformación
La expansión de los proyectos de litio en la Puna jujeña plantea nuevos desafíos para las comunidades locales. En ese escenario, la formación de liderazgos comunitarios aparece como una herramienta clave para fortalecer la gestión territorial y la participación en los procesos de desarrollo.
Durante los últimos meses, referentes de comunidades del departamento de Susques —entre ellas Susques, Olaroz Chico, El Toro, Puesto Sey, Catua, Pastos Chicos y Huancar— participaron de un programa de capacitación enfocado en liderazgo comunitario sostenible, planificación estratégica y toma de decisiones colectivas.
Capacitación, identidad y gestión territorial
La propuesta formativa se desarrolla a lo largo de varios meses e incluye encuentros presenciales, instancias de acompañamiento individual y trabajo en territorio. El eje central es brindar herramientas prácticas para el fortalecimiento institucional, respetando las dinámicas propias de cada comunidad y su cosmovisión.
Entre los temas abordados se destacan el rol institucional de los referentes comunitarios, la administración transparente de recursos, la planificación participativa y los mecanismos para identificar prioridades locales. El enfoque busca consolidar capacidades que permitan a las comunidades interactuar de manera informada y organizada con actores públicos y privados.
Desarrollo del litio y participación local
El crecimiento de la minería de litio en Jujuy convierte a la Puna en una región estratégica dentro del mapa energético argentino. En ese contexto, la formación de liderazgos locales adquiere una dimensión particular: no se trata solo de acompañar proyectos productivos, sino de fortalecer la capacidad de las comunidades para incidir en las decisiones que afectan a su territorio.
La gestión comunitaria, el acceso a información y la planificación a largo plazo son elementos centrales para que el desarrollo del litio se articule con procesos de desarrollo local más amplios, que incluyan aspectos sociales, culturales y ambientales.
Biodiversidad y enfoque preventivo
En paralelo a las acciones formativas, representantes del sector minero y autoridades provinciales participaron de espacios de diálogo vinculados a biodiversidad y sostenibilidad. Estos encuentros buscan integrar el enfoque de “naturaleza positiva” en las estrategias de desarrollo económico, con especial atención en regiones de alto valor ambiental como la Puna.
La discusión sobre biodiversidad, monitoreo ambiental y prevención de impactos forma parte de un debate más amplio sobre cómo compatibilizar la producción de minerales críticos con la preservación de los ecosistemas altoandinos.
Mujeres y proyectos comunitarios
Otra de las líneas de trabajo en la región está orientada al fortalecimiento de iniciativas lideradas por mujeres. A través de la provisión de equipamiento y recursos para proyectos productivos y formativos, se busca ampliar el acceso a herramientas tecnológicas y acompañar emprendimientos locales.
Estas acciones apuntan a visibilizar el rol de las mujeres en la vida comunitaria y productiva de la Puna, y a generar condiciones que favorezcan su participación activa en los procesos de desarrollo vinculados al litio y a otras actividades económicas.
Un eje clave para el desarrollo sostenible
La experiencia de Susques muestra que el desarrollo del litio no se limita a la dimensión productiva. La formación de liderazgos comunitarios, la participación social y el fortalecimiento institucional son componentes centrales para construir un modelo de desarrollo más equilibrado y arraigado al territorio.
En la Puna jujeña, donde conviven tradición, biodiversidad y proyectos estratégicos para la transición energética, el desafío pasa por consolidar capacidades locales que permitan a las comunidades ser protagonistas de su propio futuro.
